La Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo, en la Diócesis de Cd. Juárez. Orígenes y Desarrollo. por: Ives Y. Figueroa Parra, Diplomado en Teología del Instituto Diocesano de Teología. Capitulo X, Bancos de Comida (Relato #1)
En 1975, posterior al inicio del Rancho del
Señor en Vado Nuevo México, muy cerca del Paso Texas, surge en 1976 el Banco de
Comida en Cd. Juárez por iniciativa del padre Richard Thomas S.J., basándose en
las escrituras, específicamente en la carta segunda de Tesalonicenses, (2 Thes
3:10), “El que no trabaje que no coma” y del libro del Deuteronomio (14:28-29.,
cf. 26:12-13),
Se observa que siempre desde su inicio, el
padre Richard Thomas S.J., quiso vincular los bancos de comida dentro de la
iglesia católica diocesana de Cd. Juárez, por eso escogió primero para
instalarlos las iglesias periféricas que en 1976, se encontraban cerca del cinturón
de las zonas más marginadas de la ciudad, por ejemplo, la parroquia del
Espíritu Santo, ubicada en la Col. Emiliano Zapata, La parroquia San Martín de
Porres, en la Col. Azteca y la Capilla Sangre de Cristo, en la Col. Francisco Villa,
en algunas pronto se le cerraron las puertas, en otras no, por eso tuvo que
cambiar los sitios de los bancos de comida, primero a casas particulares y
después a los lugares definitivos.
Los bancos de comida, iniciaron en la hoy
parroquia del Espíritu Santo ubicada en la Col, Emiliano Zapata, iglesia que se
construyó aproximadamente en 1959, desafortunadamente el párroco de esa
iglesia, ya no accedió en alojar el banco de comida, cambiándose al año
siguiente en 1977, a una casa particular
cercana al tramo revestido de concreto donde iniciaba el Viaducto Díaz Ordaz
(Dunstan, 2018), consideramos que el plan de Dios era otro y fue así como ese
banco de comida se desvinculó de la iglesia diocesana en esa parroquia, al
padre Thomas se le llegó a criticar de formar una iglesia paralela, cosa falsa,
pues su ejercicio evangélico y asistencial siempre tocó primero las puertas de
las parroquias diocesanas, si no fructificaba, se cambiaba a otro lugar con su
ministerio.
En ese mismo año el Banco de Comida se movería
de nueva cuenta a otro sitio denominado la Catedral de Lonas, en la Col. 16 de
Septiembre, lo llamaban así porque era una carpa rustica hecha con recortes de
costales cocidos en la parte superior para cubrirse del sol, sostenidos por
barrotes de madera, allí, en un terreno casi despoblado, se celebraba misa y también
una asamblea de alabanza y oración, además se entregaban despensas, finalmente en 1982, se ubicaría el banco en
donde actualmente se encuentra en la Col. Plutarco Elías Calles (Dunstan, 2018).
El Padre Richard Thomas, S.J. en la catedral de
lonas en 1977
En ese lugar la renovación carismática llegaría
a miles de personas de 1977 a 1981, participando como encargados en el sitio, los
servidores Martha Medrano y las actividades organizativas recaían directamente
en Manuel Basurto y Carmen Alarcón, miembros de la comunidad del Centro Juvenil
de Nuestra Señora (OLYC), del Paso Texas.
La propietaria del terreno que lo facilitó para
el banco de comida en la Col 16 de Septiembre era María de la Luz Esparza, que
además era servidora en el grupo de las mujeres, actualmente dicho lugar está
ubicado en la calle Isla de Guadalupe con el número #2310, entre las calles
Isla Terranova y Viaducto Díaz Ordaz.
Pronto el banco de comida se extendió y en
1978, la Iglesia de San Martin de Porres, llegó a funcionar como banco de
comida, en esa parroquia si prosperó con el paso del tiempo, se reporta una
asistencia de 150 personas pero debieron ser más, otro en la Col. Felipe Ángeles,
no sabemos con exactitud si este banco se intentó implementar en la capilla
Sangre de Cristo, lo más probable es que si, puesto que en esa capilla se
efectuaron campañas de evangelización a finales de los años 70,s, y este posiblemente
se reubicó a la Col. Felipe Ángeles y es
el que actualmente opera en la iglesia Santa María de los Ángeles en el arroyo
de las víboras, con similar asistencia.
El de mayor antigüedad, es el ubicado en la
Col. 16 de Septiembre, el llamado la catedral de lonas, con la participación de
800 personas, las actividades eran diversas como distribución de alimentos y
ropa, actividades productivas básicas como construcción de casas, elaboración
de adobes y manufactura de colchas, (Ruiz, 2020), (Valdés Villalva, 1979), es
importante mencionar que no era simple asistencialismo puesto que atrás de todas
esas actividades estaba lo más importante, un proceso de evangelización por
medio de la eucaristía y asambleas de alabanza y oración y campañas de
evangelización.
Rene Laurentin en 1979, estima el valor
monetario y la cantidad de la comida que se entregaba semanalmente a los pobres
en los tres bancos de comida descritos, a 4,400 dólares americanos, distribuyendo
3.7 toneladas semanales, esto nos da una idea de la cantidad que se repartía
entre los más desprotegidos.
El problema del banco de comida, era la
incertidumbre de los lugares donde se asentaba, puesto que dependían de la
buena voluntad de los dueños de esos terrenos, y por lo tanto no era seguro
evolucionar con más proyectos relacionados con la evangelización que requerían
una base sólida de la tenencia de la tierra para asegurar su continuidad.
Ya en 1981, el banco de comida se establece en
un lugar conocido como la mesa, en la colonia Plutarco Elías Calles, que es el
lugar donde opera en la actualidad hasta el año 2022, en este actualmente trabaja
el Sr. Pedro Ibarra Gallegos, quien desde 1978, llegó al banco de comida,
después atendería el ministerio de los hombres y la Sra. Victoria Hernández
Galindo que trabajó desde 1978 a 1989 (Ruiz, 2020).
Actualmente, en el año 2022, Pedro Ibarra
Gallegos continúa atendiendo el banco de comida, a sus 77 años con 43 años de
servicio a Dios.
“Yo andaba en el mundo pero Dios obró en mí, primero fue mi esposa María Luisa Domínguez García quien acudió al banco de comida, y me invitaba, pero yo me resistía, recuerdo que entre a trabajar a una empacadora y me lesione la espalda, que ya la tenía resentida, vinieron los del banco de comida a mi casa para hacer oración por mi salud, y mejore del problema de mi espalda, mi cuñado también me invitó al banco de comida hasta que acudí, primero vendiendo enmieladas y después ya me quedé a trabajar en el banco de comida”
La obtención del terreno tuvo dos intervenciones que la historia merece recordar, no para la gloria humana si no para la de Dios, puesto que cuando es el Espíritu Santo quien mueve los actos de los hombres, que tienen habilidades y destrezas y las aplican para la mayor gloria de Dios, se dan hechos maravillosos.
Resulta que el Ing. Francisco Padilla Gurrola,
uno de los pioneros de la renovación carismática desde 1973, trabajaba en el
departamento de catastro en el Municipio de Juárez, y conocía todo lo
relacionado con la identificación de terrenos en Cd. Juárez, puesto que es en
ese departamento donde se cobra el impuesto predial, uno de los principales
ingresos de los Municipios, debió haber visto una oportunidad enorme cuando
encontró un terreno disponible para el banco de comida por aquel sector, en la
Col. Plutarco Elías Calles y se lo comentó al Lic. Sergio Conde Varela, líder
de la renovación carismática en Catedral, quien lo primero que hizo fue
formalizar la existencia del Banco de Comida que ya operaba en lo físico pero
no en lo legal, por lo que se avocó a constituir Banco de Comida, A.C. ante la
fe del Notario Público Número 3, Javier Rosa Cevallos, el 5 de Julio de 1979,
posteriormente, el predio se solicitó al Ayuntamiento de Juárez y este fue
cedido en cesión de cabildo de 1979, y ratificado por el Congreso del Estado
Libre y Soberano de Chihuahua, no conocemos los nombres de los miembros del
cabildo y del congreso, pero ese acto generoso debió de ser bendecido por
generaciones puesto que en ese lugar aún continua la obra de Dios desde 1981, en pleno año
2022.
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